¿Qué hace que una actividad sea sensorialmente accesible?
La programación sensorialmente accesible comienza con la flexibilidad y reconoce que los niños se comunican, se regulan, aprenden y participan de diferentes maneras.
Una actividad sensorialmente accesible es mucho más que un salón tranquilo o unos audífonos. Es una experiencia diseñada desde el principio reconociendo que los niños se comunican, se regulan, se mueven, aprenden y participan de diferentes maneras.
En Bronx Special Kids, la flexibilidad forma parte de la actividad. No es algo que añadimos solamente después de que un niño tenga dificultades.
Nuestro currículo de jardinería sensorial utiliza apoyos como horarios visuales, tableros de comunicación AAC, apoyos Primero/Después, temporizadores visuales, herramientas adaptadas, guantes, descansos sensoriales y espacios tranquilos. Los niños también pueden participar hablando, señalando, usando AAC, dibujando, relacionando imágenes, observando, moviéndose o tomando un descanso.
Un niño que no quiera tocar la tierra puede usar una pala o guantes. Un niño que no esté listo para unirse al grupo puede observar primero. Un niño que utiliza AAC no debe tener que hablar verbalmente para demostrar que entiende o quiere participar.
La participación tampoco tiene que verse igual para todos.
Un niño puede completar cada actividad. Otro puede pasar gran parte del tiempo observando una planta, pintando una maceta o descansando antes de regresar.
Los dos participaron.
Nuestra meta no es hacer que el niño se adapte a la actividad. Nuestra meta es crear actividades lo suficientemente flexibles para que cada niño pueda encontrar su propia manera de participar.
Nota de la fuente: Adaptado del Paquete Curricular de Jardinería Sensorial de Bronx Special Kids.


